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Grandes obstáculos que enfrenta el emprendimiento de alto impacto en México

Desde hace un par de años la influencia de los startups de Silicon Valley ha permeado el ecosistema del emprendimiento en México. Nos hemos enamorado de sus nombres creativos, de sus logos minimalistas y de sus oficinas vanguardistas. Miembros de nuestras empresas más tradicionales hablan con anhelo de sus horarios flexibles, cultura informal y viernes de cerveza de barril en la oficina. Son empresas cool.


Es importante entender que estos elementos tan llamativos son de forma y no de fondo, son elementos culturales superficiales que si bien los ayudaron a diferenciarse de las grandes corporaciones, son una consecuencia de factores más importantes, y no al revés. No quiero decir que no hay valor en la cultura que han construido (les prometo que en mi próximo post sólo voy a hablar de las maravillas de la cultura de los startups), pero hay que darle su lugar para no perder el objetivo de vista.


¿Cuál es el objetivo? Generar suficiente valor para tener una operación sustentable.


Esto nos lleva al tema de este post, al crux del problema, a la pregunta de los 100 millones.

¿Cuáles son las principales barreras para el emprendimiento de alto impacto en México?


Por emprendimiento de alto impacto me refiero a empresas que generan una gran cantidad de valor a una gran cantidad de personas o empresas. Son los dichosos Unicornios, empresas como Dropbox, Asana, Salesforce, Uber y Spotify, entre muchas otras. La generación de valor va de la mano de la generación de ingresos, y estas empresas están hundidas en dinero, con valuaciones entre $1.5 mil millones y $123 mil millones de dólares.


Esto me lleva a la primera barrera que quiero discutir, el capital disponible para emprendedores en México. Nos hemos enamorado tanto de la cultura de Silicon Valley que rara vez nos detenemos a pensar que todo ese glamour cuesta, y las empresas de Silicon Valley lo cubren con capital de riesgo aportado por inversionistas o aceleradoras de negocio.


Para poner las cosas en perspectiva, la aceleradora más exitosa del mundo, Y Combinator, aporta a las empresas que entran a sus programas $150 mil dólares con la expectativa de que ese presupuesto dure 3 meses e incluya sueldos para los fundadores. A cambio le piden a las empresas el 7% de sus acciones. Y Combinator sabe que ese es el capital necesario para obtener la tasa de crecimiento que define a los Unicornios, son los recursos que una empresa necesita para mostrar un MVP a inversionistas y obtener una ronda semilla de varios millones de dólares, lo necesario para sostener el crecimiento de la empresa al salir de la etapa de aceleración.


La mayoría de los emprendedores mexicanos con los que he interactuado han comenzado sus empresas con capital propio, apoyo gubernamental (que ya desapareció) o préstamos de familiares y amigos, con cantidades que rondan alrededor de los $50 mil pesos (más o menos 2,500 dólares al tipo de cambio actual),  que es cerca del 1.6% del presupuesto para 3 meses de una empresa apoyada por Y Combinator.


Estos Unicornios no sólo utilizan su dinero para pagar oficinas fancy y barriles de cerveza, sino que priorizan el capital en 2 cosas: talento y tecnología de vanguardia.


Talento nos sobra en México, en 2018 fuimos el octavo país del mundo que tituló más ingenieros, y aunque nuestro porcentaje de graduados universitarios es bajo per cápita, el número va en aumento. Nuestros estudiantes y profesionistas constantemente se distinguen en competencias internacionales de ciencias y humanidades. La conclusión sería entonces que nos falta tecnología de vanguardia, pero es todavía peor. La tenemos pero no la valoramos.  

La tecnología debe dejar de ser percibida por los empresarios como un capricho o un lujo, hay que entender que es una ventaja competitiva. Te deja hacer más que tu competencia, haces las cosas mejor y más rápido. En lo que ellos no pueden mandar correos tú estás capturando clientes. Cuando se descompone su computadora y pierden todos sus archivos tú estás respaldado. Mientras ellos compran licencias carísimas de servicios obsoletos tú tienes un sistema hecho a la medida. 


Mucho de este prejuicio es resultado de que el software tiende a ser un bien intangible. Nos es más fácil comprender que una fábrica, una flotilla de camiones, o un equipo médico especializado debe ser costoso. Pero es tan fácil revisar tu email o bajar una app que hacerla debe ser sencillo, y por ende, barato. Y como a los ingenieros nos gusta hacer cosas nuevas, a veces aceptamos hacer proyectos complicados a cambio de una miseria.

Esto nos encierra en un círculo vicioso en el que las empresas ofrecen tecnologías viejas o mediocres porque es lo que sus prospectos están dispuestos a pagar. Lo mismo con los servicios profesionales, generalmente alguien que «saca la chamba» es más barato que un especialista, pero lo barato sale caro. A las empresas mexicanas les encantan los hueseros tecnológicos y les duele el codo ir al ortopedista.


El ecosistema se beneficiaría mucho de una percepción como la que tienen en Silicon Valley, la del valor agregado. Los Unicornios usan e inventan tecnologías porque son esenciales para ser los mejores. 


Un ejemplo que me gusta mucho es Netflix. Sus servicios de streaming están soportados por la nube de Amazon (AWS). Gracias a este servicio Netflix puede cubrir la alta demanda de streaming  los fines de semana sin tener que pagar por los bajos consumos entre semana, lo que le permite reducir costos y dar mejor servicio que sus competidores. Si Netflix tuviera que soportar esos cambios de demanda con servidores propios sus costos se elevarían dramáticamente, por lo que su inversión inicial en AWS los ha diferenciado de su competencia y les ha generado grandes ahorros en el largo plazo.

Esto no significa que su inversión sea poca, para soportar a sus 148 millones de usuarios se especula que Netflix paga alrededor de $40 millones de dólares al mes en servicios de cloud, de los cuales $23.6 millones los invierte en AWS. Este es el tipo de inversiones en tecnología que le permiten a Netflix ser el líder en streaming a nivel mundial.


Ok, ya entendí que la tecnología es importante para ser competitivo pero no tengo 40 millones de dólares. ¿Qué hago? 

No te preocupes, Netflix tampoco los tenía cuando empezó (ni los necesitaba). Lo que sí supo hacer fue identificar cuándo dejar de rentar DVDs a domicilio y transformarse en un gigante del streaming, y parte importante de esa transformación fue invertir en las tecnologías necesarias para posicionarse como el mejor.


Así como Netflix, las empresas en México necesitan ver el valor que les aporta la tecnología en lugar de verla como una forma de ahorrar dinero. En general las tecnologías de punta no ayudan a reducir costos, sino a aumentar utilidades. Y al final del día ese aumento de utilidades es lo que mantiene vivas a las empresas, es lo que permite contratar y retener talento, invertir en publicidad y hacer crecer a una marca. Ese aumento de  utilidades va a cubrir el costo de tu inversión sin generarte ahorros necesariamente.


En conclusión, las empresas y los emprendedores mexicanos deben considerar los costos de las tecnologías necesarias para crear emprendimiento de alto impacto. Rodéate de expertos y escucha sus consejos. Haz tu tarea e investiga si la tecnología que te proponen es de vanguardia, para que tu inversión sea relevante en el futuro. No olvides que una empresa que usa tecnología chafa acaba siendo una empresa chafa.


En la medida que esto suceda veremos brillar el talento mexicano en el escenario global. Y para llegar ahí debemos dejar de lado la expectativa de que la tecnología que nos va a llevar al éxito debe costar lo mismo que un kilo de arroz.